Trescientos años custodiando un tesoro

TRESCIENTOS AÑOS CUSTODIANDO UN TESORO

Se trata de la Sacristía de la Parroquia. Tal vez el lugar menos conocido y visitado por los feligreses y por cuantos acuden al Templo Parroquial de Escalonilla.

El 9 de Octubre del año de 1708, por el precio de 6.904 reales, se mandaba construir una “Nueva Sacristía” en la Parroquia de Santa María Magdalena de Escalonilla, dado que la anterior era “oscura y lúgubre”

En la actualidad es en este recinto donde se guarda el “Tesoro Parroquial” que consta de muchas y ricas piezas de oro y plata, entre otras, tres custodias, varios cálices y copones y un juego muy rico de candelabros de plata traídos a nuestro pueblo desde el Reino del Perú por D. Pedro Alonso Bajo, Arcediano de la Catedral de Arequipa.

Una de las piezas más significativas y de más valor, incluso sentimental, es una pequeña arqueta de carey (caparazón de una tortuga) forrada y adornada en plata. Dicen que también una crismera que podría datar del S.XIII.

Desde hace seis años se viene restaurando una gran colección pictórica que el tiempo y la desidia habían dejado en el olvido y en un deplorable estado de conservación.

Algunos cuadros se pudieron salvar a tiempo pero otros, como el “Juicio de Salomón” fue imposible poderlos recuperar.

Entre las joyas de dicha colección se encuentran un Calvario, de Escuela italiana y otros dos representando a Santa María Magdalena y la Maternidad de María, pintados en piel de vaca.

El descubrimiento mayúsculo tras la restauración ha sido las “Lágrimas de San Pedro” y “San Gerónimo Penitente” que podrían ser de Rivera uno y de su Escuela el segundo.

Últimamente, hace sólo unos días, han llegado ya restaurados, Nuestra Señora del Buen Suceso, La visita de San Pablo a San Antonio Abad, una Virgen de origen posiblemente americano y la tabla de la Escuela Italiana a la que anteriormente hacíamos mención.

He de reconocer en honor a la verdad que hay pocas Sacristías en la actualidad, por lo menos en el Arciprestazgo de Torrijos, con el sabor, la historia y el valor de la de Escalonilla. En ella se encuentra custodiada la historia, completa diría yo, de este bonito y pequeño pueblo toledano.

Cuando se cumplen ahora 301 años de la construcción de dicha Sacristía quería llamar la atención de los escalonilleros para que conserven y cuiden mejor su pasado, su patrimonio religioso y cultural, que está para siempre inseparablemente unido. Que lo conozcan para que puedan amarlo y así custodiarlo para las futuras generaciones.

Ha sido mucho el dinero que se ha invertido en su restauración y recuperación. Tanto que aún no se ha podido hacer frente a los pagos originados. Eso no es lo más importante. Lo extraordinario es que dicho patrimonio está catalogado y restaurado y otra vez entre nosotros y ojala que para siempre.

Que esto sea sólo un homenaje a los 301 un año de la construcción de uno de los lugares más interesantes de Escalonilla y más cargados de historia.

(J.L.M – Párroco)