Un mártir de Escalonilla




En la Iglesia Parroquial de Santa María Magdalena de este lugar de Escalonilla, Arzobispado y Provincia de Toledo, a diez de Enero de mil ochocientos setenta y cinco; yo, D. Bruno Aguilar, Cura Ecónomo de ella, bauticé solemnemente y puse por nombre JULIAN a un niño que nació el día siete a las cuatro de la mañana de dicho mes y año, hijo legítimo de Serapio Gallardo y de Anbrosia Garnica. Abuelos paternos, Santiago y Teresa; maternos Pedro y Casilda Alía, que fue su madrina que le tubo in sacro fonte, su tía Aniceta Garnica a quien advertí el parentesco espiritual y demás obligaciones. Todos naturales de este Lugar excepto el Pedro que lo es de Torrijos, y testigos Vicente, Miguel y Timoteo Palomo. Y para que conste lo firmo.

Bruno Aguilar.

Hace unos días en la publicación diocesana del Padre Nuestro, me sorprendió un nombre dentro del artículo dedicado por D. Jorge López Teulón a los Mártires de Ajofrín. Me refiero al número 1.161 del 5/6 de Febrero de 2011.

Allí aparecía el nombre del Siervo de Dios Julián Gallardo Garnica, sacerdote, nacido en Escalonilla y martirizado en la Parroquia de Ajofrín. Me sorprendió no saber nada al respecto y más aún, que nadie en nuestros días recordara al menos algún dato de este otro escalonillero preclaro. Inmediatamente busqué en el Archivo Parroquial su partida de bautismo y efectivamente corresponde al mismo. Aunque en dicha partida no consta la fecha de su ordenación sacerdotal. Por otra parte es normal en esa época no hacer las correspondientes anotaciones marginales. Pero era un hijo de este pueblo, sacerdote y mártir.

Parece que recibió la Ordenación sacerdotal la víspera de San José, un 18 de Marzo de 1899. Se le nombró coadjutor de Orgaz, y después ocupó los cargos de Párroco en Guadalimar y  Cotillas (Albacete). En 1907 fue nombrado Párroco de Ajofrín y cuando estalla la Guerra Civil Española fue “horriblemente martirizado”.

No tengo ni encuentro más datos biográficos de su persona, pero son suficientes, en una época como la nuestra, para darnos cuenta de que los hombres y mujeres de Escalonilla, entre ellos el Siervo de Dios Julián Gallardo Garnica, saben estar en primera línea, en la tierra, y en el cielo.

Un testimonio y un ejemplo para quienes en su pueblo natal quieren seguir a Jesucristo con coherencia y compromiso.

Jesús López Muñoz